Durante años los marcapasos han ayudado a millones de personas con problemas cardíacos. Ahora dos estudios concluyen que los marcapasos pueden ayudar a combatir la depresión y el trastorno obsesivo-compulsivo (TOC), sin embargo, no estamos hablando del marcapaso tradicional de corazón, sino de un nuevo marcapaso para el cerebro.
Dispositivos que se implantan en el pecho y envían impulsos eléctricos a partes del cerebro ya han sido aprobados para tratar trastornos de movimientos, como Parkinson.
El Dr. Ali Rezai, jefe de neurocirugía del Cleveland Clinic, y quien lideró los estudios, dice que la técnica conocida como estimulación cerebral profunda, ha ayudado de forma significativa a pacientes con altos niveles de depresión.

Los pacientes que formaron parte del estudio habían estado en depresión por una duración de por lo menos 5 años y no respondían a ningún tratamiento médico o de electro-shock.
El marcapaso cerebral, fabricado por Medtronic, también ha sido efectivo tratando pacientes que sufren de TOC, afirma Rezai.
Rezai afirma que no hay efectos secundarios serios al utilizar el marcapaso cerebral.
Más información en Reuters.

















